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Seguimiento de ejemplares liberados

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Un voluntario del Equipo de Tendidos evalúa las medidas antielectrocución aplicadas en el apoyo de un tendido.

El equipo para la búsqueda de puntos negros de electrocuciones creado por GREFA dentro del proyecto AQUILA a-LIFE comienza a obtener importantes datos sobre mortalidad real en las zonas de dispersión de grandes águilas. En lo que va de año han sido un millar los apoyos muestreados y unos ochenta los cadáveres de aves halladas en ellos. Todo gracias al trabajo de los voluntarios que integran este Equipo de Tendidos, con el que esperamos aportar información de lo más relevante para acabar con una de las principales amenazas actuales para las aves.

A principios de 2018 decidimos crear un grupo de muestreo de líneas eléctricas peligrosas para las aves con varios objetivos importantes, entre ellos geolocalizar todos los tendidos de estas características que fuera posible y encontrar puntos negros donde se concentren las muertes por electrocución. También es objetivo de este equipo de búsqueda validar las medidas antielectrocución utilizadas por las diferentes compañías eléctricas, crear modelos sobre peligrosidad de los apoyos (postes) y priorizar zonas de actuación para corregir tendidos con fondos del proyecto AQUILA a-LIFE para la recuperación del águila de Bonelli.

Con estas premisas y con el objetivo de poder atajar de manera eficiente este problema, organizamos varios talleres de formación y nos lanzamos al campo. En este escaso tiempo en el que llevamos operativos, desde el Equipo de Tendidos de AQUILA a-LIFE hemos conseguido muestrear más de 1.000 apoyos, sobre todo en la Comunidad de Madrid y la provincia de Toledo, pero también en otras zonas españolas de dispersión del águila de Bonelli. En 55 de esos apoyos hemos encontrado 79 cadáveres de aves.. Entre las especies más afectadas están los busardos ratoneros y los milanos reales, pero también hemos encontrado águilas imperiales y águilas de Bonelli o perdiceras. Si analizamos de manera rápida los resultados podemos llegar a la conclusión errónea de que es un bajo número de postes el que está causando las muertes (5,5%), pero no podemos olvidar que los depredadores hacen desaparecer la mayor parte de cadáveres, por lo que no son detectados.

Desde GREFA y el proyecto AQUILA a-Life queremos agradecer a la treintena de voluntarios que forman nuestro Equipo de Tendidos el trabajo tan importante que realizan a favor de la conservación de especies amenazadas.

Un águila de Bonelli cuelga sin vida del apoyo de un tendido, tras haberse electrocutado.

¿Qué es AQUILA a-LIFE?

El proyecto AQUILA a-LIFE (LIFE16 NAT/ES/000235), tutelado por la Unión Europea, quiere contribuir a aumentar la extension de la presencia del águila de Bonelli en el Mediterráneo occidental e invertir su tendencia poblacional regresiva, para ayudar a la restauración de los ecosistemas donde habitaba antaño la especie. Para ello se contempla la liberación de ejemplares en España e Italia (Cerdeña), así como abordar las principales amenazadas actuales para el águila de Bonelli, con especial dedicación a prevenir y reducir las electrocuciones. El proyecto AQUILA a-LIFE, que estará operativo hasta 2022, está coordinado por GREFA y también participan como socios la Diputación Foral de Álava, la Fundació Natura Parc (Mallorca), Gestión Ambiental de Navarra-Gobierno de Navarra, ISPRA (Italia) y LPO/BirdLife (Francia).

Si quieres colaborar

Puedes hacerlo en el mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., utilizando la aplicación Alerta Tendidos (http://alertatendidos.org/) o avisando a los Agentes Forestales-Medioambientales / Seprona cuando encuentres un animal muerto bajo una torreta eléctrica. Es muy importante no tocar el animal para que los agentes de la autoridad levanten el acta de recogida.

Saber más sobre electrocuciones

1. En las imágenes de esta web (http://www.murcianatural.carm.es/europa/life00214/casuistica.htm) podemos observar como se produce una electrocución. Hay dos maneras principales: Contacto fase-fase cuando un ave toca dos de los cables y se produce la descarga o bien contacto Fase-Tierra, el ave toca únicamente un cable y se produce derivación a tierra fundamentalmente en postes metálicos (puede ocurrir en otros postes con determinadas condiciones atmosféricas como la humedad).

2. Algunos factores determinantes para la electrocución son:

  • Envergadura del ave.
  • Abundancia de aves en la zona.
  • Condiciones atmosféricas.
  • Orografía y Hábitat.

3. Los postes que tienen cables por encima de la zona de posada son considerados peligrosos. Para evitar las electrocuciones estos cables deben bajarse y mantener unas distancias de seguridad entre zona de posada y zonas con electricidad. Para ello se utilizan fundas preformadas generalmente de silicona.

Un águila imperial yace electrocutada al pie de un tendido eléctrico.

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