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Seguimiento de ejemplares liberados

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Esta es la historia de unas águilas de Bonelli con "pasaporte" francés y español (y quizá algún día también italiano). El traslado a larga distancia de estas aves por el proyecto europeo AQUILA a-LIFE es un claro ejemplo de que el trabajo en favor de la conservación de la naturaleza no tiene fronteras y de cómo la cooperación internacional es la mejor forma de abordar muchos de los problemas a los que nos enfrentamos en esta materia.

Participantes en el traslado de águilas de Bonelli, en el centro de cría de La Vendée (Francia), con los cuatro pollos de la especie. De izquierda a derecha, Elena Munuera (voluntaria de GREFA), Christian Pacteau (UFCS/LPO), Miguel Marco (voluntario de GREFA) y David Gutiérrez (Equipo de Rescate de GREFA).

Texto: Miguel Marco Mommens
Fotos: AQUILA a-LIFE

Buena parte de las águilas de Bonelli que se reintroducen actualmente en España y Cerdeña gracias a nuestro proyecto AQUILA a-LIFE proceden de dos centros de cría en cautividad, uno francés (UFCS/LPO) y otro español (GREFA). Pues bien, hace casi una década que desde su centro de cría en cautividad en La Vendée (Francia) Christian Pacteau y la asociación UFCS / LPO colaboran en los esfuerzos por la recuperación del águila de Bonelli, objetivo actual de AQUILA a-LIFE.

Cuando los pollos que nacen en el centro de La Vendée tienen pocas semanas de vida toca organizar su traslado a la sede de GREFA en Majadahonda (Madrid), que también funciona como punto de recepción y tránsito de todas las águilas de Bonelli que acabamos reintroduciendo en las diferentes zonas de liberación de la especie seleccionadas por nuestro proyecto. Desde GREFA se coordina el transporte y los cuidados de esas águilas de Bonelli procedentes de La Vendée, por lo que podría decirse que nacen francesas y crecen españolas. Podrían incluso terminar siendo italianas si se destinan a la parte de AQUILA a-LIFE que se desarrolla en la isla de Cerdeña.

2.000 kilómetros en 36 horas

El pasado mes de mayo una primera expedición desde Majadahonda a La Vendée había hecho el traslado a España de seis águilas de Bonelli nacidas en 2019 en el centro francés. Entre el 12 y 13 de junio un segundo equipo nos íbamos a ocupar de traer los cuatro ejemplares de la segunda "hornada" de pollos de la especie nacidos este año en las instalaciones de nuestro buen amigo Christian en la costa atlántica francesa.

Mil kilómetros separan este centro de la sede de GREFA (dos mil entre ida y vuelta). Teniendo en cuenta que la rapidez es un factor clave en la comodidad y bienestar de los pollos, necesitábamos un servicio "lanzadera" capaz de cubrir esa distancia en el menor tiempo posible. Combinando furgoneta, todos los peajes posibles, las paradas mínimas imprescindibles y algunos retrasos inevitables (los atascos a la altura de Burdeos son un clásico) sabíamos que el viaje de ida nos llevaría unas 12 horas. Afortunadamente al llegar a Francia y antes de iniciar el retorno con los pollos contamos con la hospitalidad y la calurosa acogida de nuestro anfitrión Christian, que nos ofreció una deliciosa cena, alojamiento y desayuno al día siguiente para reponernos antes de regresar a España.

Uno de los pollos de águila de Bonelli es pesado en una báscula en el centro de cría de la especie de La Vendée.

Una experiencia única

Estar contribuyendo a la recuperación de una especie amenazada como el águila de Bonelli ya es un aliciente poderoso. Pero es que además colaborar con AQUILA a-LIFE siempre colleva alguna otra grata sorpresa. La primera fue la visita al centro de cría en Francia de la mano de su fundador, Christian, que nos enseñó las instalaciones y nos explicó su trabajo, nos presentó a sus cuatro parejas reproductoras de águila de Bonelli y también nos mostró algunos de los animales heridos que recibe a veces de vecinos de la zona y que él intenta rehabilitar (el día de nuestra visita tenía un mochuelo y un avión común).

Otra experiencia irrepetible fue la de contemplar de cerca a las cuatro preciosas águilas jóvenes que eran el motivo de nuestro viaje. Nunca olvidaremos la sensación de tenerlas entre nuestras propias manos cuando las traspasamos a los transportines en los que iban a viajar. La suavidad de su plumón entre los dedos, la tibieza de sus cuerpos, el palpitar de su corazón, el leve arrullo con el que reclaman atenciones en el nido... Fueron solo unos poco segundos pero que compensaron con creces las muchas horas de viaje.

Una vez acomodados los pollos en la furgoneta nos ponemos en marcha enseguida. El tiempo justo para despedirnos de Christian Pacteau y agradecerle todas sus atenciones. Por delante, otras doce horas de carretera. Poco antes de llegar a Majadahonda el responsable de cría en cautividad de GREFA, Pablo Izquierdo, nos confirmó por teléfono que esperaba nuestra llegada con todo preparado. Él fue el encargado de recibir a nuestros cuatro ilustres huéspedes y darles su primera ceba española. Al día siguiente pasaron revisión veterinaria completa antes de ser de nuevo trasladados esta misma semana a su lugar de reintroducción en la provincia de Álava, donde en poco tiempo esperamos verlas surcar libres los cielos.

Aspecto de los cuatro pollos de águila de Bonelli destinados a España, en el centro de cría de la especie de La Vendée.

MÁS SOBRE LA CRÍA EN CAUTIVIDAD DE AQUILA A-LIFE:

16 águilas de Bonelli criadas en cautividad en 2019 están siendo reintroducidas en España y Cerdeña
https://aquila-a-life.org/index.php/es/area-de-prensa/prensa/notas-de-prensa/245-16-aguilas-de-bonelli-criadas-en-cautividad-en-2019-estan-siendo-reintroducidas-en-espana-y-cerdena

Una de las cuatro parejas reproductoras de águila de Bonelli que viven en el centro de cría de la especie de La Vendée.

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